
Su forma de “montaña” dificulta por completo la utilización de algún medio de transporte, presenta un relieve formado por terrazas debido al cultivo que se realiza desde la época de los Incas.
Entonces me pregunto que clase de sociedad puede convivir sin medios de transporte, si en verdad, una sociedad constituida como tal puede obviar el asunto del vehículo en sus vidas, manejarse solos, sin ninguna herramienta, y así es que pude observar cuando subía al poblado isleño que dichos individuos llevan sus cargas en burros, que hay senderos especiales y formados por el paso diario durante muchos años en donde burros y pobladores suben y bajan, como si fueran calles, puentes, avenidas, y transito pasando.
Ni hablar siquiera de bicicletas, tracción humana y animal. Ahora, una isla en donde la única forma de medio de transporte son los burros mucho da para pensar.
La isla está poblada por indígenas de origen quechua y aymara, dedicados a la agricultura, el turismo, artesanía y el pastoreo. Hablan las lenguas ancestrales, el quechua y aymara, algunitos el español.
A la noche, cuando cae lo oscuro, ninguno de los ruidos del lugar se parecen al de una ciudad.